jueves, 12 de mayo de 2011

«Los cubanos precisan lo suyo».

Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados el 18 de abril de 2011 en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba revelan que la mayoría de los ciudadanos cubanos, ya sean comunistas, cristianos o ateos, están ávidos de manejar sus destinos y conformes con arrogarse la demonizada «concentración» de la propiedad.
En el boletín Información sobre el resultado del Debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución cuenta que únicamente 61 lineamientos forjaron más de mil opiniones y dudas cada uno. Las cifras espectaculares (más de diez mil) las suscitaron apenas trece de ellos.
Entre todos, según el boletín, las palmas se las lleva el lineamiento 174, que orienta «Implementar la eliminación ordenada y gradual de la libreta de abastecimiento, como forma de distribución normada, igualitaria y a precios subsidiados».
No obstante, los restantes espectaculares envían mensajes que refutan la incoherencia de nuestro pueblo respecto a la propiedad particular, la aplicación de acertadas políticas económicas, el aumento de la calidad de la educación y los servicios, así como a las posibilidades de viajar libremente.
Esos mensajes echan por tierra los supuestos principios socialistas (comunistas) que distinguen a los cubanos y subrayan que si la libertad de opinión y expresión fuera respetada en la isla el VI Congreso de Partido Comunista de Cuba hubiera sido la reunioncita intrascendente de unos trasnochados.
Dos de los «temas» que con toda seguridad la mayor parte del pueblo espera ver finalmente establecidos son la compraventa de vehículos (286) y de viviendas (297), aunque no se esperan cambios en los actuales procedimientos para los casos de personas que pretenden salir definitivamente del país, quienes previamente son despojados de esas propiedades por parte del Estado.
En tanto que para nuestra gente la legalidad no sea fundamental, las operaciones mercantiles «por la izquierda» relacionadas con autos, casas y otras cosas continuarán consumándose a pesar de los controles del Estado, el Gobierno y sus instituciones. Una de las grandes hazañas de la Revolución es haber logrado que los sustantivos pillo y cubano sean sinónimos, incluso más allá de nuestras fronteras.
Por lo pronto, según los lineamientos, habrá que esperar ahora a que el Gobierno cree la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo y a que la Asamblea Nacional del Poder Popular, el propio Gobierno y demás organismos conciban las leyes para materializar los acuerdos del congreso y poder alcanzar un elevado nivel de vida.

«La ofensiva de las croquetas».

Clientes esperaban hoy en la mañana en La Palma.

Todas las mañanas en las pescaderías estatales de la capital se puede apreciar un espectáculo singular: interminables filas de clientes que esperan el surtido de croquetas de..., elaboradas y distribuidas por la empresa PRODAL del Ministerio de la Industria Alimentaria.
Croqueta, según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), del francés croquette, es una porción de masa hecha con un picadillo de jamón, carne, pescado, huevo, etc., que, ligado con besamel, se reboza en huevo y pan rallado y se fríe en aceite abundante. Suele tener forma redonda u ovalada.
La calidad del producto criollo, me consta, suele ser pésima. Inspectoras del Ministerio de Salud Pública detectaron al menos en una ocasión trazas de heces fecales en croquetas de pollo elaboradas por la empresa PescaMar, que se vendieron en el mercado del complejo Galerías de Paseo, perteneciente entonces a la extinta corporación CUBALSE.
La pescadería de la localidad La Palma, ubicada en el periférico municipio Arroyo Naranjo, en mi opinión, es uno de los escenarios más inquietantes. Desde hace algún tiempo me proponía comentar e ilustrar con imágenes lo que allí ocurre antes, durante y después del arribo del codiciado alimento, devenido plato fuerte en las mesas de los hambreados cubanos.
En este caso, la masa de estas croquetas está elaborada (sin cárnicos) a base de harina de trigo con sabor impreciso. Los paquetes contienen diez unidades y cuestan cinco pesos moneda nacional. Las ventas han aumentado dramáticamente con la aparición de cientos de cafeterías y puestos expendedores de alimentos ligeros privados, a partir de la autorización gubernamental para el trabajo por cuenta propia en el mes de octubre del pasado año.
En esta isla kafkiana, donde se le han tributado homenajes gráficos a una vaca lechera y hasta algunas guayaberas, la croqueta salvadora contrapuntea por un sitial en la memoria de nuestro gustoso pueblo. La Habana, digo yo, pudiera ser justamente el enclave idóneo.

martes, 10 de mayo de 2011

«La pesadilla del cuerdo».

Sugerente. Así, sencillamente, hay que catalogar a Un loco sin celular, artículo de Ernesto Altshuler, Doctor en Ciencias Físicas de la Universidad de La Habana, publicado por el semanario Orbe (7 al 13 de mayo de 2011). El trabajo, con seguridad, será considerado por los censores de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) como una perniciosa influencia.
La posibilidad real de que la información viaje instantáneamente, descubierta recientemente por un científico japonés, es una amenaza para los regímenes antidemocráticos. Cuba, Venezuela y Ecuador son los pilares y garantes de la total desinformación dentro de la concertación latinoamericana propulsora del socialismo del siglo XXI.
Según la concepción castrista, el artículo de Altshuler pudiera ser considerado subversivo y, por lo tanto, el autor podría enfrentar cargos en base a una postura abiertamente disidente. Eso sin adentrarse en insondables análisis concernientes al enjundioso título que suscitó este comentario.
Las buenas nuevas aportan que el poder de la información no será socavado por tiranía alguna y que la información veraz podrá ser afrentada pero no excomulgada. Un ejemplo reciente lo encontramos en Cuba, concretamente en las reflexiones de Fidel Castro en torno a los sucesos de Libia. El «compañero Fidel» no vaciló en secundar a Gaddafi sin siquiera estar seguro de lo que ocurría en aquella nación, negando las versiones de los medios de prensa internacional que destacaron desde el comienzo de la revuelta popular los genocidas ataques aéreos gubernamentales contra los rebeldes.
Pasados casi tres meses todavía los medios cubanos insisten tendenciosamente en legitimar al terrorista Gaddafi. Para ellos no cuentan quienes fueron asesinados por la metralla que debió protegerlos en defensa de sus derechos elementales.
Pues bien, ya conocemos que Castro impugna todo lo novedoso que provenga del llamado primer mundo. Aunque el Dr. Altshuler destaca los avances de un equipo de científicos de Japón y Australia, que construyó lo que denominaron «aparato de teletransporte de banda ancha y con dispersión cero», habrá que esperar las andanadas castristas contra los Estados Unidos, ávida cuenta de que ese país capitaliza la mayor cantidad de «startups tecnológicas» del mundo.
Mientras investigadores de la Universidad de Pennsylvania concluyeron que el estímulo influye decisivamente en los resultados relacionados con el intelecto humano, un desnaturalizado continúa balbuceando y garabateando su inicua aversión por el desarrollo y sus alabarderos le aplauden porque, entre otras tantas majaderías, se atribuye haber innovado el concepto de Revolución: «… es cambiar todo (pero no se incluyen) lo que debe ser cambiado…».

«¡Abajo la tiranía castrista!».

Los asesinos comunistas de Cuba anotaron otro nombre en la lista de mártires que perecieron enfrentando al castrismo: Juan Wilfredo Soto García.
El opositor había denunciado la golpiza sufrida a manos de los policías en Santa Clara, la que posteriormente le provocó la muerte gloriosa.
Con la desfachatez que caracteriza a los esbirros mediáticos de la isla, el diario Granma publicó una «nota informativa del gobierno revolucionario» en la que acusan a los medios internacionales de orquestar una campaña difamatoria «contra la Revolución», por la difusión de la fatal noticia.
El 23 de febrero del pasado año, a raíz del asesinato del Prisionero de Conciencia Orlando zapata Tamayo, hicieron lo mismo.
En esta hora de pesar no pueden aplazarse las muestras de repudio contra el régimen castrista.
¡Abajo el comunismo!
¡Abajo Fidel!
¡Abajo Raúl!

martes, 3 de mayo de 2011

«Acerca de lo ocurrido en 23 y L».

Quiero desmentir a Cubanet y al periodista Moises Leonardo Rodríguez, ya que publicaron que Juana Maria Rodríguez Guillén participó en la protesta realizada el pasado jueves frente a la heladería Coppelia.
Quien sí lo hizo fue este servidor. Lamentablemente entre los del grupo soy el que por mas tiempo está siendo torturado por parte de los esbirros del Ministerio del Interior (MININT)con la retención del permiso de salida del país.

¡Abajo el comunismo!
¡Abajo Fidel!
¡Abajo Raúl!

martes, 26 de abril de 2011

«La oficina de la frescura».

El pasado 22 de abril, al mediodía, entregué en la Contraloría de la República de Cuba una carta dirigida a la Licenciada Gladys María Bejerano Portela, Contralor, denunciando por enésima vez las molestias relacionadas con las indisciplinas sociales que cometen algunos de los empleados de la oficina del Ministerio de la Agricultura que se encuentra ubicada desde hace seis años contigua a nuestra vivienda.
La pachanga perpetua y la cháchara en plena jornada laboral son hechos que pueden confirmarse con una escueta pesquisa, que definiría la prescindibilidad de esa entidad estatal, sita en calle 10 No. 8 e/ 1ra y 5ta reparto Alkázar, municipio Arroyo Naranjo, La Habana, un enclave en el que pulula la chabacanería y la corrupción.
Los efectos indeseables de la presencia en nuestro entorno de la nefasta oficina -probablemente algunos los consideran subjetivos- se han incrementado en las últimas semanas debido a la indolencia manifiesta de las autoridades de la Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología y del Consejo de la Administración de Arroyo Naranjo.
La chispa que me impulsó a hacer público este hecho fue que al llegar a la Contraloría, cerca del mediodía, la custodio de la puerta principal dormitaba dentro de la garita. Al llamarle me invitó a que entrara e indicó la casona donde, dijo, me atendería la recepcionista.
La recepcionista estaba entretenida haciendo algo con una computadora. Le pregunté si ella recibía la correspondencia y me respondió que si. Cuando le entregué la carta la tomó con desgano, preguntando “¿y esto qué es?”. Finalmente, se percató. Le solicité un comprobante de recibo y me espetó que solo me firmaría una copia de la carta, como hacen comúnmente en innumerables entidades estatales. Fui preparado, asi que Yaquelin (la recepcionista) firmó que recibió la carta el 22/4/11 a las 11:45horas, según su reloj.

martes, 5 de abril de 2011

«Cuba: El Bgan perdido y la supuesta unidad nacional».

Ayer el sainete de la televisión cubana Las Razones de Cuba reveló la ocupación por parte de la contrainteligencia cubana de un equipo Bgan, que supuestamente estaba en poder del intelectual disidente Raúl Capote, devenido agente Daniel de los órganos de la seguridad del estado. El sugerente título del último capítulo exhibido, Fabricando un Líder, no pudo estar peor figurado. Capote es realmente la antítesis de un líder. Por otra parte, debo confesar que me dolió mucho conocer la pérdida del sofisticado equipo, convertido desde hace unos meses en protagonista estrella de las «filtraciones» y otras cosillas audiovisuales emanadas del régimen. ¡Ah, la Internet! El argumento de la unidad nacional es, por mucho, un tema de mayor relevancia. El gobernante cubano podría incitar a todo el pueblo a hacer un Grand Tour por las inmediaciones de la Seccion de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, o por las embajadas de España, Italia, Alemania y México, por solo citar algunas sedes diplomáticas, para que percibieran in situ el hecho de que millones de compatriotas desean emigrar o, al menos, fantasean con la idea. Pasados dos años de la reducción del presupuesto nacional y las importaciones, la situación económica en la isla continúa en estado crítico y no es precisamente por culpa de EE.UU o de la Unión Europea. Ahora mismo se ultiman los detalles para celebrar multitudinariamente el aniversario 50 del anuncio oficial del carácter socialista de la Revolución –ya conocemos que Castro engañó al pueblo cubano y al mundo al negar que era comunista- y por los hechos ocurridos en Bahía de Cochinos, en la provincia Matanzas. Desde hace varios días se están realizando los ensayos del aparatoso acto en la Plaza de la Revolución y para ello se movilizan (desvían) decenas de ómnibus diariamente para transportar a los participantes. Súmenle a esos gastos las meriendas gratuitas, la electricidad que consumen los equipos de audio, los salarios de los técnicos y obreros que, finalmente, ya se ha reconocido que cuestan mucho dinero. Resulta que ahora, en el marco de «austeridad» que nos ciñe, hasta la represión es onerosa. El pasado 16 de marzo el oficial del Departamento de Seguridad del Estado que me interrogó por participar en una protesta ante la sede de la Organización de Naciones Unidas en La Habana se lamentó por los gastos que conllevan el enfrentamiento a los opositores. Los despliegues de autos de la Policía Nacional Revolucionaria y otros vehículos, el uso de celulares, las «atenciones» que dispensan a los detenidos en las mazmorras, etc., son los causantes del desvelo de los sesudos del siniestro departamento. ¡Los servicios represivos en Cuba son gratuitos, pero cuestan!, dirían. Como los de salud. Y todo eso sucede porque un grupito de felones no quiere ceder sus poderes, apelando cínicamente a la más viciada demagogia y a la desde hace mucho tiempo disipada unidad nacional.