Me persiguen los comentarios negativos sobre la forma en que no pocos comunicadores expresamos nuestras ideas y los acontecimientos que nos tocan vivir a diario. Vienen de un selecto grupo al que he denominado «los moderados». Como justificació les digo que no somos los culpables de que Cuba haya ido perdiendo durante los últimos cincuenta años el matiz.
También, debo ratificar que, en un país como el nuestro, todo el malestar que afecta al pueblo lo ocasiona el Estado, que es el que todo lo tiene y descontrola. El pasado lunes, por ejemplo, fui a reservar un boleto de ómnibus para ir a visitar a mi hijo. Esa aparentemente sencilla gestión también se torna para nosotros en una pesadumbre.
Les cuento. Me levanté ese día a las cinco de la mañana y salí de casa a las 5 y 30. Llegué a la agencia de reservación, ubicada en la Calzada de 10 de Octubre, a unos 10 Km de distancia, 45 minutos después. Ya a esa hora –algunos afirmaron que durmieron en el lugar- más de treinta personas esperaban la apertura de la oficina que debió hacerse a las 8 y 30 de la mañana. Pasada esa hora una empleada salió a repartir unos tickets según el orden de las colas (filas).
En ese momento empezó el jaleo en la que me encontraba (se hace otra para reservar boletos de tren) provocado por algunos despistados y por personas que se dedican a vender los de marras. A las nueve de la mañana me entregaron el ticket -lo juro- con el número 33, para reservar a partir de las 11:00 horas porque no clasifiqué en el primer grupo.
Me fui al Vedado a atender otro asunto y regresé faltando quince minutos para las once. Finalmente nos permitieron entrar a las 11:35 horas. Cerca del mediodía me tomaron el pedido pero, como no tengo teléfono en mi domicilio, tuve que esperar a que confirmaran mi espacio en la agencia central, ubicada en la Terminal de Ómnibus Provincial. A partir de ese momento es cuando uno se percata de que la intención de viajar fue una mala idea.
Por fin, pasadas las dos de la tarde, tenía un boleto con destino Aguda de Pasajeros en el bus de Cienfuegos (provincia Cienfuegos). Conste que por acá, a pesar de los pesares, muchos opinarán que para mí el de hoy fue un día dichoso.
jueves, 4 de noviembre de 2010
jueves, 28 de octubre de 2010
«Octubre 2010. La ofensiva del primer mundo contra la enfermedad cubana».
El mantenimiento de la política que condiciona las relaciones entre el régimen de La Habana y Europa fue una decisión aplaudida dentro y fuera de Cuba. No obstante, se vislumbra que la Posición Común, como el embargo de los Estados Unidos, se convertirá en una política incomprendida hasta por sus propios gestores.
En esa desaguisada labor se afana el gobierno socialista español. Las declaraciones de la recién estrenada Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, quien dijo festivamente que la Posición Común ha quedado superada, y del eurodiputado de izquierda Willy Meyer, quien expresó estar decepcionado por el acuerdo de los 27 cancilleres de la Unión, tomado el pasado 25 de octubre, gravitan contra los derechos de los cubanos de a pie.
En sentido general la sustitución de Miguel Ángel Moratinos no significa que ha cambiado la percepción del gobierno español respecto al caso cubano. El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, manifestó al corresponsal de BBC Mundo, Fernando Ravsberg, que la Posición Común hacia Cuba «es la única que se mantiene con un país latinoamericano».
Hecha la declaración de esa manera, pareciera una casualidad que Europa sancione a la única dictadura de Latinoamérica, que es también la más longeva de la era moderna. El gobierno español de Zapatero ha pasado por alto durante los últimos años los motivos que indujeron a Europa a decretar la Posición Común hacia Cuba. El Premio Sajarov 2002 y líder del Movimiento Cristiano Liberación, Osvaldo Payá, denunció el propio lunes, en medio del análisis europeo, que miembros de su grupo sufrían una desmedida represión que impidió que se reunieran pacíficamente en Santiago de Cuba.
Las amenazas de encarcelamiento a Payá y sus seguidores son pruebas fehacientes de que Raúl Castro no mintió al advertir que no habrá tregua con los disidentes. Por otra parte, mientras en Cuba no ocurran cambios en las leyes que garanticen la seguridad de los opositores, el régimen siempre tendrá a mano presos políticos para chantajear a Estados Unidos, a Europa y cualquiera que le haga sombra. Así ha sido en los últimos 50 años y será mientras exista la dictadura y existan en la arena internacional quienes la consientan.
El gobierno de Barack Obama también decidió mantener el embargo contra el régimen castrista. El Presidente declaró el pasado 19 de octubre que «antes de que adoptemos otras medidas, queremos ver si realmente el régimen de los Castro habla en serio sobre un enfoque diferente». Pero, como declarara acertadamente seis días después Jorge Moragas, coordinador de la Presidencia y de Relaciones Internacionales del PP español, «en Cuba no hay ninguna reforma política digna» que pueda llamarse ni considerarse cambio.
La represión y el acoso a los disidentes, el despido de 1,3 millones de empleados del Estado y la centralización económica, la corrupción rampante generalizada, los desvíos de recursos nacionales para el sostenimiento de proyectos en los países de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA)y el desconocimiento de las libertades y propiedades de la ciudadanía, alejan a la isla de modelos como los de Viet Nam y China. En esos y muchos otros sentidos las recientes decisiones de Estados Unidos y Europa respecto a Cuba son coherentes.
En esa desaguisada labor se afana el gobierno socialista español. Las declaraciones de la recién estrenada Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, quien dijo festivamente que la Posición Común ha quedado superada, y del eurodiputado de izquierda Willy Meyer, quien expresó estar decepcionado por el acuerdo de los 27 cancilleres de la Unión, tomado el pasado 25 de octubre, gravitan contra los derechos de los cubanos de a pie.
En sentido general la sustitución de Miguel Ángel Moratinos no significa que ha cambiado la percepción del gobierno español respecto al caso cubano. El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, manifestó al corresponsal de BBC Mundo, Fernando Ravsberg, que la Posición Común hacia Cuba «es la única que se mantiene con un país latinoamericano».
Hecha la declaración de esa manera, pareciera una casualidad que Europa sancione a la única dictadura de Latinoamérica, que es también la más longeva de la era moderna. El gobierno español de Zapatero ha pasado por alto durante los últimos años los motivos que indujeron a Europa a decretar la Posición Común hacia Cuba. El Premio Sajarov 2002 y líder del Movimiento Cristiano Liberación, Osvaldo Payá, denunció el propio lunes, en medio del análisis europeo, que miembros de su grupo sufrían una desmedida represión que impidió que se reunieran pacíficamente en Santiago de Cuba.
Las amenazas de encarcelamiento a Payá y sus seguidores son pruebas fehacientes de que Raúl Castro no mintió al advertir que no habrá tregua con los disidentes. Por otra parte, mientras en Cuba no ocurran cambios en las leyes que garanticen la seguridad de los opositores, el régimen siempre tendrá a mano presos políticos para chantajear a Estados Unidos, a Europa y cualquiera que le haga sombra. Así ha sido en los últimos 50 años y será mientras exista la dictadura y existan en la arena internacional quienes la consientan.
El gobierno de Barack Obama también decidió mantener el embargo contra el régimen castrista. El Presidente declaró el pasado 19 de octubre que «antes de que adoptemos otras medidas, queremos ver si realmente el régimen de los Castro habla en serio sobre un enfoque diferente». Pero, como declarara acertadamente seis días después Jorge Moragas, coordinador de la Presidencia y de Relaciones Internacionales del PP español, «en Cuba no hay ninguna reforma política digna» que pueda llamarse ni considerarse cambio.
La represión y el acoso a los disidentes, el despido de 1,3 millones de empleados del Estado y la centralización económica, la corrupción rampante generalizada, los desvíos de recursos nacionales para el sostenimiento de proyectos en los países de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA)y el desconocimiento de las libertades y propiedades de la ciudadanía, alejan a la isla de modelos como los de Viet Nam y China. En esos y muchos otros sentidos las recientes decisiones de Estados Unidos y Europa respecto a Cuba son coherentes.
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«Subsanación». Por Juan Mario Rodríguez.
Un lamentable error de cálculo matemático fue cometido cuando titulé A 88 años de la hecatombe ucraniana... De aquellos lamentables sucesos hasta la fecha han pasado 78 años. Ruego me disculpen y no duden de mi voluntad por realizar cada día un mejor trabajo e interés por atraer al debate a los amables lectores de Arroyo Olympus y Misceláneas de Cuba.
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jueves, 21 de octubre de 2010
«Guillermo Fariñas recibe Premio Sajarov».
La noticia del otorgamiento al hermano Fariñas del Premio Sajarov 2010 nos llena de satisfacción. Los que conocemos al Coco apreciamos sus cualidades humanas, principalmente su valentía y sencillez.
Llegue a Guillermo Fariñas y familia las felicitaciones desde la capital de todos los cubanos.
Llegue a Guillermo Fariñas y familia las felicitaciones desde la capital de todos los cubanos.
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martes, 19 de octubre de 2010
«A 78 años de la hecatombe ucraniana. La realidad cubana contemporánea por asociación».
En el año en que nació mi padre los comunistas soviéticos, a quienes idolatró, se dedicaron afanosamente a exterminar a 7 millones de ucranianos. Mi abuelo (su padre), había sido fundador del primer partido marxista-leninista de Cuba.
En el invierno de 1932/33 José Stalin ordenó confiscar los pocos recursos alimentarios que poseían los ciudadanos de Ucrania, con el objetivo de exterminar a la población de esa etnia que se resistió a someterse ante el terror soviético. Irónicamente, las democracias de occidente disfrutaron de esos alimentos -exportados por el dictador soviético- a sabiendas que millones de soviéticos perecían por hambre.
En esa época la prensa occidental cumplía cabalmente sus funciones e informó oportunamente sobre lo que se conoció como genocidio del hambre. “Los ucranianos habían sido exterminados ante todo el mundo. Pero el mundo no hizo nada para ayudarlos”.
La práctica de este experimento social en Cuba desde 1959 ha cobrado mas de 70 000 víctimas, una cifra que probablemente parece ridícula al occidente que apoya de diversas formas al régimen de La Habana. Está claro que la situación cubana dentro de la Revolución pudo ser mucho más crítica. Precisamente el reclamo constante de los repudiados demócratas de la isla estriba en la posibilidad de que sea peor en el futuro.
Cuba está viviendo la peor etapa de su historia revolucionaria. A la planificación del despido de un millón tres cientos mil trabajadores para impulsar supuestamente una política económica coherente con la actual situación financiera global, le supera la deformación social experimentada por los cubanos durante los últimos 50 años de colectivismo. Varios prestigiosos economistas vaticinan que la particular reforma cubana del momento está encaminada a fracasar.
Cientos de fosas comunes de la era estalinista se han descubierto en Ucrania, pruebas irrefutables de la maleficencia del pensamiento y obra marxista leninista legados a la historia de la humanidad. La proyección actual del socialismo del siglo XXI, con la que el régimen cubano se sustenta en nombre de la autodeterminación de los pueblos, debe permanecer como una cuestión atada por los insuficientes mecanismos internacionales que escudan a nuestro pueblo.
En el invierno de 1932/33 José Stalin ordenó confiscar los pocos recursos alimentarios que poseían los ciudadanos de Ucrania, con el objetivo de exterminar a la población de esa etnia que se resistió a someterse ante el terror soviético. Irónicamente, las democracias de occidente disfrutaron de esos alimentos -exportados por el dictador soviético- a sabiendas que millones de soviéticos perecían por hambre.
En esa época la prensa occidental cumplía cabalmente sus funciones e informó oportunamente sobre lo que se conoció como genocidio del hambre. “Los ucranianos habían sido exterminados ante todo el mundo. Pero el mundo no hizo nada para ayudarlos”.
La práctica de este experimento social en Cuba desde 1959 ha cobrado mas de 70 000 víctimas, una cifra que probablemente parece ridícula al occidente que apoya de diversas formas al régimen de La Habana. Está claro que la situación cubana dentro de la Revolución pudo ser mucho más crítica. Precisamente el reclamo constante de los repudiados demócratas de la isla estriba en la posibilidad de que sea peor en el futuro.
Cuba está viviendo la peor etapa de su historia revolucionaria. A la planificación del despido de un millón tres cientos mil trabajadores para impulsar supuestamente una política económica coherente con la actual situación financiera global, le supera la deformación social experimentada por los cubanos durante los últimos 50 años de colectivismo. Varios prestigiosos economistas vaticinan que la particular reforma cubana del momento está encaminada a fracasar.
Cientos de fosas comunes de la era estalinista se han descubierto en Ucrania, pruebas irrefutables de la maleficencia del pensamiento y obra marxista leninista legados a la historia de la humanidad. La proyección actual del socialismo del siglo XXI, con la que el régimen cubano se sustenta en nombre de la autodeterminación de los pueblos, debe permanecer como una cuestión atada por los insuficientes mecanismos internacionales que escudan a nuestro pueblo.
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martes, 12 de octubre de 2010
«El cartero que no llama».
Las autoridades territoriales de la Dirección de Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior correspondiente me confirmaron el pasado 4 de octubre que mi permiso de salida o Carta Blanca o Tarjeta Blanca -bendito color- «no está« para que pueda emigrar preventivamente con mi familia a los Estados Unidos de América.
Hace ya dos años y cuatro meses que espero. El regodeo institucional, sin embargo, no obedece a los malos manejos propios de la burocracia comunista. Cuestiones oscuras son las que mueven a quienes blanden con aire prepotente y finalmente realizan periódicamente el demoledor plumazo.
La lista de espera es numerosa. Al cierre del año fiscal 2008 la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana informó que 238 personas autorizadas a entrar en el territorio de ese país esperaban por los controversiales permisos. Otras embajadas como la de España, Alemania e Italia aportan con seguridad su cuota de víctimas, también enajenadas por el síndrome del pitazo.
Ojala esta nota llegue a Mrs. Sarah Stephens, del Centro para la Democracia en las Américas y a Mr. Howard Berman, Presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU, para que quede claro en cualquier venidero «sólido debate» la condición de rehenes del régimen en la que se encuentran cientos de cubanos, una verdadera vergüenza que no merece premios. Espero que un empeño tan serio como es el Proyecto Heredia, impulsado por el Movimiento Cristiano Liberación que liderea el Premio Sajarov Osvaldo Payá Sardiñas, llegue también a sus mesas de trabajo.
El gobierno cubano no es de fiar. Los acuerdos migratorios firmados en 1994 por Cuba y EEUU han estado siendo violados sistemáticamente por las autoridades de la isla a pesar del relativo continuismo. Las presiones bajo las que trabajan los funcionarios estadounidenses en La Habana tampoco deben pasarse por alto a la hora de emitir ciertos criterios.
Aquella jornada que comenzó en una fila para ser «atendido» por una oficial que quizás se deleitó comunicándome la mala noticia, terminó frente a mi máquina para perfilar estos denunciatorios caracteres a favor del respeto de los derechos naturales de todos los cubanos.
Hace ya dos años y cuatro meses que espero. El regodeo institucional, sin embargo, no obedece a los malos manejos propios de la burocracia comunista. Cuestiones oscuras son las que mueven a quienes blanden con aire prepotente y finalmente realizan periódicamente el demoledor plumazo.
La lista de espera es numerosa. Al cierre del año fiscal 2008 la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana informó que 238 personas autorizadas a entrar en el territorio de ese país esperaban por los controversiales permisos. Otras embajadas como la de España, Alemania e Italia aportan con seguridad su cuota de víctimas, también enajenadas por el síndrome del pitazo.
Ojala esta nota llegue a Mrs. Sarah Stephens, del Centro para la Democracia en las Américas y a Mr. Howard Berman, Presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU, para que quede claro en cualquier venidero «sólido debate» la condición de rehenes del régimen en la que se encuentran cientos de cubanos, una verdadera vergüenza que no merece premios. Espero que un empeño tan serio como es el Proyecto Heredia, impulsado por el Movimiento Cristiano Liberación que liderea el Premio Sajarov Osvaldo Payá Sardiñas, llegue también a sus mesas de trabajo.
El gobierno cubano no es de fiar. Los acuerdos migratorios firmados en 1994 por Cuba y EEUU han estado siendo violados sistemáticamente por las autoridades de la isla a pesar del relativo continuismo. Las presiones bajo las que trabajan los funcionarios estadounidenses en La Habana tampoco deben pasarse por alto a la hora de emitir ciertos criterios.
Aquella jornada que comenzó en una fila para ser «atendido» por una oficial que quizás se deleitó comunicándome la mala noticia, terminó frente a mi máquina para perfilar estos denunciatorios caracteres a favor del respeto de los derechos naturales de todos los cubanos.
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jueves, 7 de octubre de 2010
Funciona Academia Nueva Esperanza
La sede está ubicada en el domicilio del opositor y profesor de computación del taller, Eriberto Liranza Romero, sita en Cervantes No. 270 e/ Pinar del Río y Yumurí, reparto Párraga, municipio Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana. Además imparte Historia de Cuba el Licenciado Dimas Castellanos, Derechos Humanos el Licenciado Moisés Leonardo Rodríguez y Jurisprudencia el Licenciado Wilfredo Vallín Almeida. Álvarez dijo que en el futuro impartirán otras especialidades.
La academia funcionará todos los miércoles a partir de la 09:00 horas. Hasta la pasada semana la actividad se realizaba los jueves en el mismo horario. Hasta el momento el proyecto ha tenido buena acogida y presencia, dijo Álvarez. Cuestionado sobre si habían sido molestados por agentes de la Seguridad del Estado, Liranza declaró que el domingo 3 de octubre fue detenido y que un oficial del DSE que se hace nombrar Juan le advirtió que están siendo vigilados y que no permitirán que asistan más de diez alumnos al curso.
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