miércoles, 24 de marzo de 2010

«Gloria Stefan convoca a marcha por la libertad».

La Habana.- La famosa cantante cubana Gloria Stefan convocó ayer en el programa de televisión Maria Elvira Live a una marcha por la libertad de Cuba que se celebrará mañana en horas de la tarde en Miami.
Stefan expresó en el espacio floridano su apoyo a las Damas de Blanco, que recientemente terminaron una jornada de marchas por las calles de La Habana conmemorando el séptimo aniversario de la Primavera Negra del 2003 y en memoria del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo, uno de la Causa de los 75, fallecido el pasado febrero tras una huelga de hambre.
En el ínterin contactaron vía telefónica con Laura Pollan, portavoz de las Damas de Blanco, quien desde esta capital agradeció el gesto de la artista y pidió a Dios que la demostración se celebre sin contratiempos.
La esposa del también famoso músico y empresario Emilio Stefan declaró en la entrevista que no piensa viajar a Cuba a cantar mientras permanezcan en el poder los Castro.

«Sucumbe Industriales ante César». Por Juan Mario Rodríguez.

La Habana.- El resultado del primer juego de beisbol de la final entre Industriales y Villa Clara fue empañado en la novena entrada por desición errónea del arbitro principal César Valdés.
El arbitro le arrebató la base por bolas al short stop industrialista Rudy Reyes al cantarle erróneamente dos strike después de tres bolas sin nada y con el juego 3 carreras por dos a favor de Villa Clara.
A Reyes le siguió en la alinación el tercera base Leugin Barroso, quien a la postre se embasó por hit y posteriormente fue sacado out al tratar de robar la segunda almoadilla.
César Valdés es considerado el mejor arbitro de la Serie Nacional, en ausencia del legendario Nelson Díaz, quien reside en los Estados Unidos desde el pasado año.
Valdés alcanzó notoriedad en un encuentro celebrado en Baltimore en 1999 entre Cuba y los Orioles, en el que interceptó brutalmente a un exiliado que saltó al terreno con un cartel protestando contra el régimen cubano.

lunes, 22 de marzo de 2010

«Cuba: La espalda al derecho».Por Juan Mario Rodríguez.

La lógica castrista sostiene que Estados Unidos y Europa, por violadores de derechos humanos, no tienen moral para denunciar a otros países, como por ejemplo, a Cuba. O sea, según el régimen, un violador no tiene derecho de arremeter contra otro y punto.
Supongamos que los fusilamientos de y no culpables en la Cuba de 1959, el encarcelamiento de los traicionados por Castro, los cierres de diarios y revistas, los confinamientos en las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), el envío de tropas hacia Angola obligadas a combatir, las golpizas a quienes penetraron en la embajada del Perú en 1980 y los actos de repudio a quienes solicitaron salir definitivamente del país, el hundimiento criminal de la embarcación Río Canimar y del remolcador 13 de Marzo en los que perecieron medio centenar de niños, la desmedida represión de 1994 por el Maleconazo, la Primavera Negra que llevó a la cárcel a 75 intelectuales y opositores pacíficos en el 2003, el enjuiciamiento sumarísimo y fusilamiento de cuatro jóvenes negros que intentaron huir en una lancha hacia los Estados Unidos, la represión cobarde y constante a las Damas de Blanco, las recientes golpizas a la influyente bloguera Yoani Sánchez, el acoso sistemático contra disidentes y opositores pacíficos, el asesinato del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo y la intolerancia hacia los reclamos del también huelguista Guillermo Fariñas no son violaciones de los derechos fundamentales de la persona humana.
¿Son, o no, violaciones de mis derechos la detención policíaca que sufrí en Amarillas, provincia Matanzas, por difundir la Declaración Universal de Derechos Humanos en las calles o la negación de mi permiso de salida definitiva del país (Carta Blanca) desde el verano del año 2008? Los Artículos 13, 14 y 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dan cuenta de ellas.
Una sola violación hace a un violador. El gobierno cubano no está exento.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Apoye a los demócratas cubanos.

Firme su apoyo a la liberación de todos los prisioneros políticos y de conciencia que languidecen en las cárceles castristas en: orlandozapatatamayo.blogspot.com

Por la Libertad de Cuba!

lunes, 15 de marzo de 2010

«Extraño en su propia casa». Por Juan Mario Rodríguez.

El presidente del movimiento opositor NATURPAZ fue multado y amenazado el pasado 11 de marzo con ser deportado hacia su natal Campechuela, provincia Granma, por parte de una inspectora de la Dirección de Vivienda de Arroyo Naranjo y del Jefe de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de la barriada El Comodoro respectivamente.
A Rolando Luis Ramírez Cabrera le impusieron un multa de cien pesos y a su esposa Mayda Leyva Reyes una de 10 pesos porque el no tiene en su carné de identidad la dirección donde reside desde hace ocho años y donde nació su pequeña hija, en el reparto Párraga, municipio capitalino Arroyo Naranjo, lo que las autoridades consideran una ilegalidad.
Rolando junto a su esposa e hija frente. Al fondo la humilde vivienda donde residen.

Según Ramírez, en el domicilio se presentaron el Jefe de Sector y dos agentes del Departamento de Seguridad del Estado (DSE), a los que reconoce como instigadores del show legalista, quienes lo obligaron a que se presentara en el Sector de la PNR de la Güinera, donde le esperaba la inspectora de la Dirección de Vivienda de Arroyo Naranjo para multarlo.
Ramírez declaró a este reportero que lo que le está sucediendo es «la reacción cobarde de los esbirros de la seguridad por haber asumido la dirección de NATURPAZ» y que uno de los agentes del DSE le espetó que se iba a ocupar personalmente en mantenerlo alejado de su familia.
El gobierno de Cuba viola en casos como este los Artículos 9 y 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU.

lunes, 8 de marzo de 2010

«Elecciones, ¿para qué?». Por Juan Mario Rodríguez.

La maquinaria propagandística del régimen castrista está funcionando al máximo a propósito de la farsa eleccionaria que se realizará en la isla el próximo mes de abril. Los medios llaman al pueblo a participar en unas elecciones populares que no mejorarán el panorama económico y sociopolítico del país, ya que el poder real lo ejerce la inamovible nomenklatura verde olivo, cuya expresa voluntad es mantenerse en el poder disfrutando de los múltiples beneficios que esa posición les proporciona, divorciados de las penurias que padecen la mayoría de los cubanos.
Desde su instauración en el año 1976 -la que los mandantes nominaron Poder Popular- la institución ha estado plegada al servicio de los entronizados de la Sierra Maestra, encargada de controlar a las masas sufridas y engañadas por el imperante sistema que es una constante invitación al escapismo.
¿Para qué sirve entonces el Poder Popular? Sin dudas, para generar ineficiencia, corrupción y represión. Lo que sigue a continuación puede estar sucediendo en cualquier rincón de Cuba. Reflexionemos.
Las vitales Empresa de Comercio y Gastronomía y Empresa Provincial de la Industria Alimentaria representan con total fidelidad la dimensión del fiasco que es el modo de producción y control financiero Estatal. Los electores continúan, pasados los primeros 34 años de Poder Popular, planteando los mismos problemas relacionados con estas empresas. Ejemplos son los confrontados a diario con la insatisfactoria calidad del pan racionado por la libreta y los deficientes servicios que se brindan en las cafeterías del Estado, situaciones que, como todos conocemos, redundan en desvíos de recursos tales como harina, aceite, azúcar, carnes, huevos, combustibles y todo un extenso etc. que afectan la calidad de vida de nuestro hambreado pueblo, porque casi todos estos productos hay que importarlos y ya conocemos de y porqué la falta de dineros para esas compras.
Tras estas ineficiencias se escuda la corrupción. Los inspectores del Poder Popular raras veces sacan a la luz infracciones graves que justifiquen acciones judiciales y la policía solo interviene cuando «mandan a matar», como se dice en el argot popular refiriéndose a las delaciones. Todo porque el sistema está diseñado para que algunas ilegalidades fluyan. Lo más interesante es que existen cuerpos de inspectores, oficinas de atención a la población y todo tipo de informantes -de la Policía Nacional Revolucionaria, del Partido Comunista y del Departamento de Seguridad del Estado- que no cumplen los supuestos objetivos de prevenir la comisión de delitos que conspiren contra la excelencia de los dispendiosos servicios básicos que el Padrecito Estado oferta a los «pichones» del pueblo. De lo que se trata aquí es de corrupción abierta, generalizada. ¡De mordidas!
La represión, sin dudas, es una de las pocas industrias que funciona casi a la perfección en Cuba. La desinformación es otra de ellas, gracias a los encomiables servicios de cientos de reporteros y técnicos oficialistas. La Asamblea Nacional del Poder Popular y el Partido Comunista de Cuba son los brazos del cíclope represivo y abusivo que es la Revolución Cubana (obsceno eufemismo), en la que casi nadie cree porque muy poco bueno puede, y a la que tampoco se le puede reprochar, so pena de ir a parar a la cárcel: las reconvenciones crispan fundamentalmente a sus entronizados líderes históricos.
Los insolubles problemas de la vivienda, del transporte y de la alimentación en Cuba son argumentos irrebatibles contra el sistema. La actual campaña electoral está calcada de la de los primeros años de Poder Popular. Ella entraña demasiado cinismo -mucho mas del que los cubanos están dispuestos a pasar por alto- en estos cruciales momentos por los que discurre la vida nacional, lacerada por la crisis financiera global y por el tremendo desgaste que ha ocasionado el fallido experimento revolucionario de las últimas cinco décadas.

miércoles, 3 de marzo de 2010

«Desintegración socialista del siglo XXI».Por Juan Mario Rodríguez.

La naturaleza destructiva del sistema comunista se ha puesto de manifiesto en Cuba a lo largo de cincuenta años. El fracaso del estatismo y el colectivismo podemos verlo de cerca en los abandonados consultorios de los médicos de la familia, un proyecto que se desvaneció con la salida masiva hacia el exterior del personal de salud para cumplimentar “misiones internacionalistas”. También, en otras instalaciones estatales que beneficiaron a las comunidades como, por ejemplo, los puntos de venta de gas licuado.

Estas son las imagenes del que fuera un consultorio ubicado en Ave Güinera.

Las pérdidas por semejantes despilfarros repercuten de manera negativa en la prosperidad del propio pueblo que se ha encargado de saquear estos inmuebles por la falta de rigor en la preservación y los controles, en estos casos del Consejo de la Administración Municipal de Arroyo Naranjo, de la presidencia del Consejo Popular Güinera y de los delegados de circunscripciones de ésta localidad.

Este era un punto de venta de gas.


Los inmuebles pudieran utilizarse como viviendas o como oficinas del Estado, soluciones que, obviamente, el Poder Popular está imposibilitado de viabilizar por falta de poder real. Los locales permanecen a merced del vandalismo, subutilizados como improvisados vertederos de desechos sólidos y baños públicos que atentan contra la salud comunitaria.
El otro consultorio abandonado ubicado en la Avenida Güinera.

Las imágenes vistas fueron filmadas el pasado lunes en horas de la tarde y corresponden a dos consultorios y un punto de venta de gas, ubicados en la Avenida Güinera, en el reparto y Consejo Popular homónimos, municipio Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana.
Ver para creer y sacar -también en estos casos- conclusiones propias. En medio de tanto desastre y del llamamiento que está realizando el régimen nos preguntamos ¿elecciones para qué?