El noticiero de la televisión cubana del mediodía no decepcionó ayer a quienes reconocemos y manifestamos abierto descontento por su cómplice labor desinformativa. Menos de un minuto le tomó a la conductora Mariuska Díaz anunciar que Raúl Castro recibió al Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, sin dudas una noticia de suma importancia para todos los cubanos – en mi modesta opinión, la más relevante del ámbito nacional en las últimas 24 horas. Los demás detalles publicables del encuentro, por ejemplo, la voz del Ministro, hay que enmarcarlos también dentro del secretismo del régimen.
A la noticia le siguió la lectura de la reflexión del día escrita por el «Compañero Fidel», que se extendió a casi 10 minutos. Todo ello acontecido en el Día de la Cultura Nacional.
Por la Web circula desde hace varios días una carta del actor cubano Armando Tomey, en la que critica sin reparos al contumaz ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión), institución que, como el propio Estado, atraviesa una profunda crisis.
Desde el pasado 9 de octubre varios comunicadores comunitarios están plantados en el domicilio del líder opositor Vladimiro Roca, porque el Departamento de Seguridad del Estado (DSE) quiere impedir la realización de un taller de capacitación. Aislamiento, amenazas e incautaciones son algunas de las medidas que en nombre del socialismo del siglo XXI han llevado a cabo para reprimir la legítima actividad ciudadana.
A qué teme un gobierno para que necesite que en cada minuto del día solamente lleguen al pueblo a través de los medios de difusión masiva las supuestas muestras de incondicionalidad que se escenifican desde cada rincón de la geografía nacional y hasta allende.
En su Diccionario del Pensamiento Martiano Ramiro Valdés Galarraga no incluye siquiera una frase relacionada con el vocablo información. Esa es, también sin dudas, una curiosidad. No obstante me aferro a terminar con una de las joyas de Martí, compiladas en el citado texto: “¡Maldita sea la inteligencia que incapacita a la otra de hacer cundir la obra del corazón!” (T.4, p. 336.)
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miércoles, 21 de octubre de 2009
miércoles, 15 de abril de 2009
«La Habana, Obama y la Cumbre de las Américas en el tintero».Por:Juan Mario Rodríguez.
El triunfo en las elecciones presidenciales y la asunción de Barack Obama ha tenido más ocupados a los gobernantes cubanos que los propios efectos de la actual crisis económica global. Las sustancias de las reflexiones de Fidel Castro meses antes de que se celebraran los comicios en el norte no dejan lugar a dudas.
Ahora, con el cierre de la cárcel ubicada en la Base Naval de Guantánamo y con el levantamiento a mediados del pasado mes de marzo de las restricciones a los viajes y remesas a Cuba que el gobierno del Presidente Bush impuso a los cubanos residentes en los Estados Unidos, las preocupaciones se han acrecentado.
Los gobernantes cubanos se están quedando con pocos argumentos para futuras arremetidas contra el actual popularísimo gobierno estadounidense. Hasta se conjetura que, tal y como marchan los acontecimientos deben estar maniobrando muy finamente so pena de desairar al presidente Obama, cumplidor cabal de su lema de campaña (en español Cambio).
Ya conocemos muy bien la psiquis de Castro, quien, tan temprano como el 5 de febrero del 2009, expresó de manera colorista en la reflexión “La respuesta inmediata” que la política de Obama estaba “perdiendo su virginidad”.
La visita a Cuba de siete congresistas estadounidenses, miembros del Caucus Negro Congresional, inspiró la reflexión “Los siete congresistas que nos visitan”, cuyo texto ofreció, a falta de otras opciones libres, “elementos de juicio necesarios para que nuestra opinión pública nacional posea la mayor información posible sobre el sensible tema de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos…”.
El pueblo cubano, a pesar de Castro, está muy ligado a los Estados Unidos de América - un vínculo que se remonta al siglo XIX- en cuyo territorio residen cerca de dos millones de nostálgicos cubanos, la mayoría llegados a partir de 1959 huyendo del “paraíso comunista”.
La Cumbre de las Américas que se celebrará en próximo viernes en Puerto España, Trinidad y Tobago, debe tener muy molestos a los de La Habana. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, consideró un error presionar en la reunión a los Estados Unidos para que termine el embargo a Cuba, según entrevista publicada el domingo último en el diario colombiano El Tiempo. Antes -el pasado 7 de abril- había descartado que los mandatarios aprobaran durante la cumbre una “resolución sobre Cuba” y que ni siquiera fuese incluida una mención “específica a La Habana”, según informó la agencia EFE. Raúl Castro fue invitado por el Primer Ministro de la isla caribeña a fines de marzo pasado para que visite ese país.
En la reflexión “Del bloqueo no se dijo una palabra”, publicada ayer por el diario Granma, Castro ironizó que “solo falta que Obama persuada allí (en la Cumbre) a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo”, un comentario desatinado si tenemos en cuenta que todos los que allí se presenten votaron en contra del embargo en la Asamblea General de la ONU celebrada en octubre del 2008.En el clímax de la rabieta Castro dijo que Cuba seguirá adelante “…haya o no Cumbres de la Américas, presida o no Obama los Estados Unidos…”.
Esa es la dirección por que la que se siguen dirigiendo los tiros. Nada nuevo.
La Habana, 14 de abril del 2009.
Ahora, con el cierre de la cárcel ubicada en la Base Naval de Guantánamo y con el levantamiento a mediados del pasado mes de marzo de las restricciones a los viajes y remesas a Cuba que el gobierno del Presidente Bush impuso a los cubanos residentes en los Estados Unidos, las preocupaciones se han acrecentado.
Los gobernantes cubanos se están quedando con pocos argumentos para futuras arremetidas contra el actual popularísimo gobierno estadounidense. Hasta se conjetura que, tal y como marchan los acontecimientos deben estar maniobrando muy finamente so pena de desairar al presidente Obama, cumplidor cabal de su lema de campaña (en español Cambio).
Ya conocemos muy bien la psiquis de Castro, quien, tan temprano como el 5 de febrero del 2009, expresó de manera colorista en la reflexión “La respuesta inmediata” que la política de Obama estaba “perdiendo su virginidad”.
La visita a Cuba de siete congresistas estadounidenses, miembros del Caucus Negro Congresional, inspiró la reflexión “Los siete congresistas que nos visitan”, cuyo texto ofreció, a falta de otras opciones libres, “elementos de juicio necesarios para que nuestra opinión pública nacional posea la mayor información posible sobre el sensible tema de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos…”.
El pueblo cubano, a pesar de Castro, está muy ligado a los Estados Unidos de América - un vínculo que se remonta al siglo XIX- en cuyo territorio residen cerca de dos millones de nostálgicos cubanos, la mayoría llegados a partir de 1959 huyendo del “paraíso comunista”.
La Cumbre de las Américas que se celebrará en próximo viernes en Puerto España, Trinidad y Tobago, debe tener muy molestos a los de La Habana. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, consideró un error presionar en la reunión a los Estados Unidos para que termine el embargo a Cuba, según entrevista publicada el domingo último en el diario colombiano El Tiempo. Antes -el pasado 7 de abril- había descartado que los mandatarios aprobaran durante la cumbre una “resolución sobre Cuba” y que ni siquiera fuese incluida una mención “específica a La Habana”, según informó la agencia EFE. Raúl Castro fue invitado por el Primer Ministro de la isla caribeña a fines de marzo pasado para que visite ese país.
En la reflexión “Del bloqueo no se dijo una palabra”, publicada ayer por el diario Granma, Castro ironizó que “solo falta que Obama persuada allí (en la Cumbre) a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo”, un comentario desatinado si tenemos en cuenta que todos los que allí se presenten votaron en contra del embargo en la Asamblea General de la ONU celebrada en octubre del 2008.En el clímax de la rabieta Castro dijo que Cuba seguirá adelante “…haya o no Cumbres de la Américas, presida o no Obama los Estados Unidos…”.
Esa es la dirección por que la que se siguen dirigiendo los tiros. Nada nuevo.
La Habana, 14 de abril del 2009.
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«Reaparece en televisión nacional Felipe Pérez Roque».Por:Juan Mario Rodríguez.
La Habana.- Ayer el Canal Educativo presentó en el programa Orígenes un fragmento de un reportaje de televisión en el que apareció el ex canciller cubano hablando en la ONU.
Las imágenes se vieron a las 22:27 horas aproximadamente, casi al terminar el espacio que no apareció contemplado en la programación de la TV Cubana publicada por el diario Granma.
Pérez Roque fue liberado de “sus responsabilidades como Ministro de Relaciones Exteriores” el pasado 2 de marzo, según la nota oficial publicada en el diario Granma.
En la reflexión “Cambios sanos en el Consejo de Ministros”, publicada por éste diario dos días después, Fidel Castro lo catalogó de ambicioso e indigno. “La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos (se refiere también a Carlos Lage) ambiciones que los condujeron a un papel indigno”, escribió Castro.
Las imágenes se vieron a las 22:27 horas aproximadamente, casi al terminar el espacio que no apareció contemplado en la programación de la TV Cubana publicada por el diario Granma.
Pérez Roque fue liberado de “sus responsabilidades como Ministro de Relaciones Exteriores” el pasado 2 de marzo, según la nota oficial publicada en el diario Granma.
En la reflexión “Cambios sanos en el Consejo de Ministros”, publicada por éste diario dos días después, Fidel Castro lo catalogó de ambicioso e indigno. “La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos (se refiere también a Carlos Lage) ambiciones que los condujeron a un papel indigno”, escribió Castro.
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lunes, 13 de abril de 2009
«6to Aniversario del Asesinato de Estado».Por Juan Mario Rodríguez.
El 2 de abril del 2003 varias personas secuestraron una lancha que cubría el tramo La Habana-Casablanca para escapar hacia los Estados Unidos.El dia 3 de abril fueron detenidas sin que hubiera ocurrido daño físico a los pasajeros que en ella viajaban.El dia 5 de abril los secuestradores fueron puestos a disposición de la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Popular de Ciudad de La Habana que condenó a Lorenzo Enrrique Copello Castillo,Bárbaro Leodán Sevilla y Jorge Luis Martínez Isaac a la pena capital.El juicio sumarísimo desató una enorme repulsa mundial.Hasta el Papa Juan Pablo II pidió al gobierno cubano clemencia.El 11 de abril en horas de la mañana fue ejecutada la sentencia.
El hecho inspiró éstos versos:
Oda a los inocentes.
Cuando el anuncio fatídico del mes de abril
asomó en la señal expectante de mi sala
casi muero de dolor y de virtual impotencia.
El almuerzo, en reposo, estaba evitándome.
Pías lagrimas mis ojos febriles enjuagaron.
Amaneció ese día aún despierta la esperanza
por el llanto de las madres que fluctuaba sobre la urbe.
En abril fueron masacrados los Ángeles Negros.
El honor y la vergüenza el hecho censuraron.
No hubo familiar velada para los mártires,
no hubo ruegos, ni siquiera oficiales, escuchados.
La progenitora de su alma es la soberbia.
Eran gente común, eran íntegros, del pueblo,
de sus barrios, de sus casas, de sus familias.
Eran negros que ansiaban la libertad prometida
y cual cimarrones el palenque del norte buscaban.
Cuando ocurrió el anuncio fatídico en el mes de abril
despertaron del letargo tantos injuriados y
las nieves románticas negaron al infernal trópico
destrero.
Los convenios cuales éteres se desvanecieron,
no así las almas de los ángeles caídos.
El hecho inspiró éstos versos:
Oda a los inocentes.
Cuando el anuncio fatídico del mes de abril
asomó en la señal expectante de mi sala
casi muero de dolor y de virtual impotencia.
El almuerzo, en reposo, estaba evitándome.
Pías lagrimas mis ojos febriles enjuagaron.
Amaneció ese día aún despierta la esperanza
por el llanto de las madres que fluctuaba sobre la urbe.
En abril fueron masacrados los Ángeles Negros.
El honor y la vergüenza el hecho censuraron.
No hubo familiar velada para los mártires,
no hubo ruegos, ni siquiera oficiales, escuchados.
La progenitora de su alma es la soberbia.
Eran gente común, eran íntegros, del pueblo,
de sus barrios, de sus casas, de sus familias.
Eran negros que ansiaban la libertad prometida
y cual cimarrones el palenque del norte buscaban.
Cuando ocurrió el anuncio fatídico en el mes de abril
despertaron del letargo tantos injuriados y
las nieves románticas negaron al infernal trópico
destrero.
Los convenios cuales éteres se desvanecieron,
no así las almas de los ángeles caídos.
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miércoles, 8 de abril de 2009
«Reflexión y realidad».Por:Juan Mario Rodríguez.
La reflexión de Fidel Castro Ruz de abril 6 de 2009, 2 y 30 p.m., publicada ayer en el diario Granma, es, en suma, reveladora y sorprendente. Lo primero, porque el mundo puede apreciar la gran distancia existente entre el pueblo cubano «que sabe leer y escribir» y la información, y lo segundo, porque tras escucharle durante 50 años los calificativos más injuriosos sobre los Estados Unidos leímos y oímos en ésta, plasmada de manera sutil, la supuesta intención gubernamental de “ayudar” al presidente Barack Obama a cambiar la política de los Estados Unidos hacia Cuba.
Qué tipo de ayuda puede esperarse de quien, tras una máscara de demócrata, oculta sendos colmillos que dentellean sin escrúpulos a los defensores de los derechos humanos en la isla y, también, a quienes, desde posiciones de poder, piensan de manera ingenua que pueden eclipsar totalmente su ya difusa imagen para encauzar a Cuba en la senda trazada por la nueva era.
Gracias a Castro, fuente inagotable, conocimos un poco sobre el «Caucus Negro Congresional (CBC) que, en la práctica, ha funcionado como parte del ala más progresista del Partido Demócrata» de los Estados Unidos de América, presentados por el máximo líder como una suerte de Shichi-fuku-jin (Siete Dioses de la Buena Suerte) japoneses. Otras posibilidades, como la Internet, a pesar de lo aprendido, son sumamente inextricables para los cubanos.
Qué puede esperarse de quien habla de Cuba, todo un país, una nación, unipersonal y mayestáticamente: «Estos congresistas fueron los primeros (la delegación del Caucus que visitó Cuba en el año 2000) en recibir de mi parte la disposición de Cuba para asignar un número de becas a jóvenes (estadounidenses) de bajos ingresos con el propósito de estudiar Medicina en nuestro país…» ¿Qué hay de los pobres jóvenes cubanos impedidos de estudiar medicina u otras especialidades porque no hay capacidades en las escuelas del país, y que se conoce están dedicados inconsolablemente al escapismo o pensando como escapar hacia otras tierras?
El hecho de que los siete congresistas estadounidenses visiten la isla, sin que por ello les espere una celda de castigo al regresar a su país es, por si sola, una muestra de cuanto debe superarse el gobierno cubano. Los discursos, las reflexiones no mienten. En ellos, el odio a la libertad plena del hombre es la sustancia primada. Cincuenta años es demasiado tiempo.
Qué tipo de ayuda puede esperarse de quien, tras una máscara de demócrata, oculta sendos colmillos que dentellean sin escrúpulos a los defensores de los derechos humanos en la isla y, también, a quienes, desde posiciones de poder, piensan de manera ingenua que pueden eclipsar totalmente su ya difusa imagen para encauzar a Cuba en la senda trazada por la nueva era.
Gracias a Castro, fuente inagotable, conocimos un poco sobre el «Caucus Negro Congresional (CBC) que, en la práctica, ha funcionado como parte del ala más progresista del Partido Demócrata» de los Estados Unidos de América, presentados por el máximo líder como una suerte de Shichi-fuku-jin (Siete Dioses de la Buena Suerte) japoneses. Otras posibilidades, como la Internet, a pesar de lo aprendido, son sumamente inextricables para los cubanos.
Qué puede esperarse de quien habla de Cuba, todo un país, una nación, unipersonal y mayestáticamente: «Estos congresistas fueron los primeros (la delegación del Caucus que visitó Cuba en el año 2000) en recibir de mi parte la disposición de Cuba para asignar un número de becas a jóvenes (estadounidenses) de bajos ingresos con el propósito de estudiar Medicina en nuestro país…» ¿Qué hay de los pobres jóvenes cubanos impedidos de estudiar medicina u otras especialidades porque no hay capacidades en las escuelas del país, y que se conoce están dedicados inconsolablemente al escapismo o pensando como escapar hacia otras tierras?
El hecho de que los siete congresistas estadounidenses visiten la isla, sin que por ello les espere una celda de castigo al regresar a su país es, por si sola, una muestra de cuanto debe superarse el gobierno cubano. Los discursos, las reflexiones no mienten. En ellos, el odio a la libertad plena del hombre es la sustancia primada. Cincuenta años es demasiado tiempo.
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miércoles, 28 de enero de 2009
Poder sin fiesta. Por: Juan Mario Rodríguez
Ayer fue un día histórico para los estadounidenses y para toda la humanidad: El afroestadounidense Barack Obama juró y asumió solemnemente el cargo de Presidente de los Estados Unidos de América. Cuba, sin embargo, no vive una celebración de toma presidencial desde 1948, en que lo hiciera Carlos Prío Socarrás, último presidente elegido democráticamente en la isla.
Fulgencio Batista y Castro (Fidel) privaron al pueblo de Cuba de ésas fiestas. El primero, al pisotear la avanzada Constitución de 1940, golpeando de paso el modelo democrático en marzo de 1952. El otro, al usurpar el poder real desde 1959 – pocas horas después de la huída de Batista - hasta la fecha. Aquí, las últimas tres generaciones no hemos experimentado el disfrute de una ceremonia de asunción, la presencia de invitados foráneos, el ambiente contagioso del comienzo de un nuevo estadio nacional por el que previamente se apostó libremente en las urnas.
El espectro político cubano, de un tirón, fue teñido de verde olivo en 1959. La voluntad soberana del electorado, por otra parte, había sido vulnerada hacia siete años. “Elecciones, ¿para qué…?” preguntó alguna vez el sucesor Castro. Bueno, hay que recordar que los nuestros no tuvieron oportunidad de responder coherentemente a semejante interrogación sin perder la libertad o la vida. Todavía hoy, hacerlo, entraña una decisión sumamente riesgosa. De ello se encarga el nominado eufemísticamente Departamento de Seguridad del Estado.
Las solicitudes para asistir al acto de ayer en los Estados Unidos superaron abrumadoramente las capacidades disponibles. A los organizadores no les fue fácil. Tal fue el interés demostrado por la ciudadanía. Los cubanos, valgan las comparaciones, hemos padecido durante medio siglo el “pragmatismo” desarrollado por la nomenclatura del Partido Comunista. A ellos les han sobrado los ejercicios eleccionarios periódicos y toda la parafernalia asociada. Según el razonamiento de estos personajes, la vida democrática puede prescindir, sin temor, de la existencia de sales como ésas.
En Cuba no es imprescindible escuchar un breve juramento presidencial comprometido con la preservación, protección y defensa de la Constitución porque, sencillamente, las anteriores y la actual Constitución de la Republica de Cuba –todas promulgadas después de 1959- fueron y es manipulada según la antojanza de los mandantes. Aquí la función es otra. Los discursos adolecen de los vocablos libertad y democracia y, por el contrario, están plagados de la doctrina del odio y la violencia propios de los regímenes autoritarios y totalitarios, manifestados en diatribas extensas, de las que alguna estableció record Guinnes por su duración.
Millones de estadounidenses presenciaron voluntariamente alrededor del mediodía de ayer la toma de posesión del Presidente Barack Obama, una fiesta sin precedentes en los anales de ése gran país. De entre los nuestros, otros tantos solo piensan en emigrar – la mayoría jóvenes- para huir del comunismo y poder alcanzar metas individuales en espacios de libertad, ya sea en los Estados Unidos, en Europa o donde quiera que ésta pueda encontrarse, realidad que mantiene envuelto al régimen de La Habana en una perenne aura fúnebre.
Fulgencio Batista y Castro (Fidel) privaron al pueblo de Cuba de ésas fiestas. El primero, al pisotear la avanzada Constitución de 1940, golpeando de paso el modelo democrático en marzo de 1952. El otro, al usurpar el poder real desde 1959 – pocas horas después de la huída de Batista - hasta la fecha. Aquí, las últimas tres generaciones no hemos experimentado el disfrute de una ceremonia de asunción, la presencia de invitados foráneos, el ambiente contagioso del comienzo de un nuevo estadio nacional por el que previamente se apostó libremente en las urnas.
El espectro político cubano, de un tirón, fue teñido de verde olivo en 1959. La voluntad soberana del electorado, por otra parte, había sido vulnerada hacia siete años. “Elecciones, ¿para qué…?” preguntó alguna vez el sucesor Castro. Bueno, hay que recordar que los nuestros no tuvieron oportunidad de responder coherentemente a semejante interrogación sin perder la libertad o la vida. Todavía hoy, hacerlo, entraña una decisión sumamente riesgosa. De ello se encarga el nominado eufemísticamente Departamento de Seguridad del Estado.
Las solicitudes para asistir al acto de ayer en los Estados Unidos superaron abrumadoramente las capacidades disponibles. A los organizadores no les fue fácil. Tal fue el interés demostrado por la ciudadanía. Los cubanos, valgan las comparaciones, hemos padecido durante medio siglo el “pragmatismo” desarrollado por la nomenclatura del Partido Comunista. A ellos les han sobrado los ejercicios eleccionarios periódicos y toda la parafernalia asociada. Según el razonamiento de estos personajes, la vida democrática puede prescindir, sin temor, de la existencia de sales como ésas.
En Cuba no es imprescindible escuchar un breve juramento presidencial comprometido con la preservación, protección y defensa de la Constitución porque, sencillamente, las anteriores y la actual Constitución de la Republica de Cuba –todas promulgadas después de 1959- fueron y es manipulada según la antojanza de los mandantes. Aquí la función es otra. Los discursos adolecen de los vocablos libertad y democracia y, por el contrario, están plagados de la doctrina del odio y la violencia propios de los regímenes autoritarios y totalitarios, manifestados en diatribas extensas, de las que alguna estableció record Guinnes por su duración.
Millones de estadounidenses presenciaron voluntariamente alrededor del mediodía de ayer la toma de posesión del Presidente Barack Obama, una fiesta sin precedentes en los anales de ése gran país. De entre los nuestros, otros tantos solo piensan en emigrar – la mayoría jóvenes- para huir del comunismo y poder alcanzar metas individuales en espacios de libertad, ya sea en los Estados Unidos, en Europa o donde quiera que ésta pueda encontrarse, realidad que mantiene envuelto al régimen de La Habana en una perenne aura fúnebre.
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